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sábado, junio 29, 2013

Huertos urbanos.

Cada vez son más las ciudades y pueblos que deciden organizar algún proyecto relacionado con los huertos urbanos, en Zaragoza el ayuntamiento también gestiona varios de estos proyectos en diferentes barrios, algunos en el exterior de Zaragoza y otros dentro de la misma ciudad. En Casetas ya hace algún tiempo que se dispone de huertos urbanos en los que los ciudadanos que lo desean pueden alquilar uno de ellos y parece que tienen mucho éxito entre los vecinos. Los huertos no son muy grandes, pero con 20 o 30 metros cuadrados ya sale un huerto para tener un poco de todo en verduras y entretenerse un rato todos los días.


  Hay casetas de madera para guardar las herramientas y cada huerto dispone de una toma de riego para una manguera pudiendo regar cuando cada uno lo desea, además hay una zona común en la que se plantan árboles frutales, también muchos se entretienen en arreglar los bordes del recinto con plantas, arbustos y flores.

 
 La verdad es que para muchos jubilados esto de los huertos es una gran idea que les permite permanecer más activos, todos los días dan un paseo hasta el huerto, lo arreglan o riegan un poco y se pegan la charradica con algún vecino de huerto. Todo esto es bueno para la salud del cuerpo y para la salud mental, pues no son pocas las personas que al jubilarse se abandonan, dejan de realizar actividades, viven de forma sedentaria y ya no se relacionan tanto con los demás, siendo esto un buen caldo de cultivo para problemas como la obesidad, el infarto y hasta la depresión.
Mi padre cultiva uno de estos huertos desde hace poco y está contento de comer sus propias verduras, ya pronto podrá empezar también a recoger tomates, que ha puesto de dos variedades, tres cantos y rosa de Barbastro.


  En poco trozo se mezclan lechugas de diferentes clases, tomates, pimientos, rabanetas, fresas, acelgas, cebollas, perejil, ajos, coles, apio, o sea casi de todo. Algunos prueban técnicas de horticultura biológica, otros van a lo tradicional y otros tiran de abonos y herbicidas químicos, hay de todo, alguno se prepara su propio sistema de compostaje con unos cajones de madera , los hay que lo viven como si les fuera la vida en el huerto y se pasan muchas horas metidas allí cavando y volteando la tierra, otros no se matan tanto y van a lo práctico, ya trabajaron lo suficiente durante décadas antes de jubilarse, además una cosa es mantenerse en forma y otra es querer buscar el infarto o la insolación.


Creo que los huertos urbanos tendrían que aumentar en número para que todos los que quisieran pudieran optar a uno de estos huertos, me parece que los terrenos de los ayuntamientos están mejor aprovechados para estas cosas que para la especulación urbanística. ¿No creéis?


viernes, junio 21, 2013

"Uro", el retorno del gran toro.

El “Uro” (Bos primigenius) fue un animal de cuya especie descienden en la actualidad todas las razas de ganado vacuno doméstico. El uro era un toro de gran tamaño que vivió de forma silvestre en toda Europa, Asia y norte de África, extinguiéndose en el siglo XVII a causa de la caza, habitando los últimos representantes de esta especie en los bosques de Polonia. Se reconocen tres subespecies salvajes de uro, el uro euroasiático, el uro índico y el uro africano, solo el uro euroasiático sobrevivió hasta tiempos recientes. Este animal era uno de los herbívoros postglaciar más grandes de Europa, comparable en tamaño al bisonte europeo, aunque su tamaño también dependió de la región en la que vivía, se sabe que los uros del norte de Europa eran algo más grandes que los del sur, entre 155cm y 180 cm estaba el tamaño para los machos y algo menos para las hembras. El peso del uro también mostraba bastante variabilidad, podía variar desde los 700 kilos hasta un máximo de 1.500 kilos en casos excepcionales de algunos que vivieron en el Pleistoceno tardío, algo así como un gran gaur asiático (Bos gaurus).

 Esqueleto de uro en un museo.

 La cornamenta del uro era un arma temible, cada cuerno podía llegar a medir 80cm o más de largo y entre 10 y 20cm de diámetro en la base, solo comparable a algunas razas de ganado actuales como los longhorn de Texas y el ganado watusi. El primer análisis de la secuencia de ADN de genoma mitocondrial completo del "Bos primigenius" procedente de una muestra de hueso arqueológicamente verificado y excepcionalmente bien conservado se publicó en 2010.
En Europa un macho adulto de uro no solía ser presa común de los lobos, podéis imaginaros a un bisonte o un gran bufalo africano enfrentadose a los lobos, no eran un gran problema para él, no así para los terneros que si serían perseguidos y separados de la manada para acabar con ellos o también las hembras en el momento del parto en el que eran presa más fácil para los predadores.
Desde principios del siglo XX se han hecho algunos intentos para recrear al extinto uro mediante cruces y selección de ganado doméstico, los hermanos Lutz y Hienz Heck en la Alemania de 1920 se propusieron conseguirlo potenciando los rasgos de aspecto más cercanos al uro en cada siguiente generación de ganado. El resultado de ese experimento fue la raza ahora conocida como “uro de Heck” o “ganado de Heck”, un toro de aspecto robusto de grandes cuernos y pelo semilargo que tiene cierta apariencia primitiva y se puede ver en la actualidad en algunos zoológicos del mundo como una curiosidad y en algunas reservas naturales y reservas privadas.

 Ganado de Heck.

 El ganado de Heck no resulto ser cien por cien un uro, al emplear en la cría muchas diferentes razas del mundo se potenció sin saberlo la variabilidad genética y con ello la posibilidad de reaparecer muchas características ocultas en el ganado que se quisieron evitar en su selección, por lo que hoy en día se pueden ver algunos toros y vacas de Heck con capas de color muy variable o forma del cuerpo y cuernos indeseados. Por otro lado el carácter y comportamiento tampoco es el deseado para lo que se esperaría de un uro real.
Después aún se intento algunos otros proyectos de recreación, pero actualmente el más famoso en activo y aparentemente el de más rigor científico es en el que trabaja la Fundación Taurus (Stichting Taurus), una organización privada holandesa que comenzó hace años con el estudio de los regímenes de pastoreo y gestión de la naturaleza en espacios y ecosistemas naturales en los que el ganado tendría que convivir con depredadores como el lobo o el oso. La fundación estuvo realizando pruebas con animales como el caballo de Exmoor y el ganado Highland escocés, llegando a la conclusión de que tendrían que buscar un animal lo más cercano posible a un uro para llevar a cabo su propósito. Entonces desde el año 2008 se inició el programa “Tauros” en la que esta organización y varias universidades europeas colaboran para dar un enfoque científico multidisciplinario al nuevo proyecto de recreación del uro. Desde el año 2011 también colaboran con la fundación Arca para gestionar un área del sur de los Países Bajos mediante el nuevo ganado, además a partir de noviembre de 2012 la fundación Taurus y Rewilding Europe firmaron un acuerdo de asociación estratégica, algo muy importante, ya que Rewilding Europe trabaja en la creación de varias grandes áreas naturales europeas protegidas en las que posiblemente en un futuro se puedan introducir algunos de estos uros recreados.

 Resultado de uno de los primeros cruces del proyecto Tauros.

 Otra fotografía de un primer cruce.

En el proyecto Tauros se están utilizando varias razas que han sido seleccionadas por ser unas de las más primitivas y rústicas de Europa, razas españolas como la Sayaguesa, la Limia, la Alistana-Sanabresa y la Pajuna, la Maronesa de Portugal o italianas como la Podólica o la Maremmana de tipo primitiva. Se están siguiendo procedimientos científicos por los que se comparan los resultados con la estructura, proporciones y medidas de los restos óseos de uros reales encontrados por toda  Europa y comparan también el ADN para realizar adecuadamente la selección de la raza. Desde luego que no serán los mismos uros que antaño vivieron silvestres en Europa, pero se parecerán mucho, esta nueva raza la empiezan a conocer como raza “Tauro”.  En realidad parece que en cada área natural comenzarán la cría desde las razas autóctonas de origen más cercano o adaptadas a esa zona y a partir de esa base cruzarán con otras que les aportarán las características que creen necesarias para llegar a transformarse en un uro moderno o tauro.


Creo que este proyecto es muy interesante por varios motivos, ya de por sí, el atraer a un gran grupo de científicos de diferentes disciplinas y países en un proyecto de colaboración en un asunto relacionado con la fauna y el medio natural como este me parece algo bueno para el avance de la ciencia. Pero además el recuperar a uno de los grandes herbívoros silvestres de Europa será a la larga un beneficio en muchos aspectos, en principio se supone que solo se introducirán estos animales en espacios naturales muy concretos, las zonas Rewilding y algunas reservas o parques de fauna, servirán a lo largo de los años como experimento a gran escala para comprobar la evolución completa de esos ecosistemas desde la llegada de los uros y así saber si la llegada de estos animales redunda en una mejora global y un mayor equilibrio o no de los ecosistemas. Además de esto, al crear manadas de uros que lucharán por la supervivencia como otro animal silvestre, igual que lo haría un ciervo o gamo, sin ninguna ayuda exterior, sin suplementos en la dieta, buscándose ellos la vida y teniendo la presión continua del clima y los depredadores sobre ellos, entonces poco a poco comenzará la selección natural a hacer efecto propiciando la genética de los más fuertes y mejor adaptados. Esto no es una tontería, porque asegurar un reservorio salvaje vivo de los genes de nuestros animales domésticos va a ser algo cada vez más importante en una sociedad capitalista de consumo como la que vivimos donde cada vez prima más la competitividad y la productividad. A ver si me explico, en pocas décadas hemos visto muchos cambios en las razas de ganado y animales domésticos, cada vez las personas buscan mayor rentabilidad de sus animales porque son su medio de vida y la competencia cada vez es mayor, cada poco tiempo aparecen gallinas que ponen más huevos y vacas que dan más leche o que dan más rendimiento cárnico, las razas se van mejorando a un ritmo cada vez mayor, los efectos de la selección son mucho más rápidos que hace cincuenta, cien o doscientos años, una mejora importante que puedan aparecer en una raza de una granja italiana por ejemplo pronto se extenderá a otras granjas y a otros países mediante la venta, intercambio y cruce de animales, cosa que antaño este proceso era mucho más lento. Los animales mejoran en rendimiento, pero generalmente suelen hacerse cada vez más débiles a enfermedades, más sensibles al clima y suelen sumar más anomalías y taras genéticas.



 Todo esto sucede porque al seleccionar constantemente y a tanta velocidad solemos reducir la variabilidad genética de las poblaciones, creamos continuos cuellos de botella genéticos, en vez de mantener una población sana de vacas por ejemplo manteniendo también un buen número de toros reproductores, solemos mejorar nuestro ganado cruzando la mayoría de las hembras con unos pocos toros que son los más famosos, más premiados y más productivos de la región o del valle, por lo que cada vez la cercanía genética es mayor en las poblaciones de ganado, hay una mayor consanguinidad, o sea que están cada vez más emparentados. Esto si avanzamos como hasta el momento puede llevarnos a riesgos claros para la salud de nuestros animales domésticos de aquí a varias décadas más, por eso hay que intentar mantener las razas autóctonas como son para poder en un futuro recurrir a ellas para mediante cruces reforzar la salud del ganado. El problema viene porque hasta las razas autóctonas ya últimamente empiezan a cambiar y mejorar en productividad para ser verdaderamente competitivas y rentables respecto a otras razas más famosas, por eso a la larga vamos a encontrarnos con los mismos problemas en unas y otras razas. Ahí entraría en juego el uro recreado, pues se quiere dotar a ese animal de una variabilidad genética alta por los cruces que se van a realizar entre diversas razas muy primitivas, además la selección natural se encargará de mantener sanas y fuertes las poblaciones de uro, así pues si un día nuestras razas de ganado doméstico llegan a flojear tanto de salud llegando a ser un grave problema mundial, entonces podremos cruzar estos con algunos uros para aumentar la salud de la población, aunque perdamos algo en productividad y rentabilidad, mantener a las poblaciones de uro sería algo así como un seguro de futuro para todos. Actualmente en la reserva natural de Oostvaardersplassen en los Paises Bajos conviven ya ciervos con caballos salvajes de raza Konik y con ganado vacuno de raza Heck además de con otros animales, todos en un recinto de casi seis mil hectáreas, Oostvaardersplassen es un gran humedal de importancia internacional en el que habitan muchas especies de aves, es un humedal de reciente creación, solo tiene unos décadas y desde hace ya años luchan para que el humedal no se convierta en un gran bosque de sauces y chopos lo que no sería bueno para las aves. Por eso pensaron en introducir grandes herbívoros que mantuvieran a raya al bosque y parece que el resultado no es malo, como dato interesante decir que allí cada invierno mueren  una buena parte de la población de herbívoros, algunas veces más del 20%, eso es la selección natural, así pues los que quedan cada vez son más fuertes, cosa que no ocurre en nuestro ganado doméstico. En este parque se usó la raza de ganado Heck, que fue el primer intento de recrear el uro, parece que su adaptación al clima no es mala, pero en muchos aspectos esta raza no resulta adecuada, por eso se comenzó a trabajar en el proyecto Tauros.

Uro de Heck en la reserva de Oostvaardersplassen junto a caballos raza konik.

Algunos pensaréis que en sí el toro de lidia es uno de los que más se parecen al antiguo uro, también se ha reflexionado sobre él dentro del programa Tauros, pero aunque hay muchos entendidos que apoyan su inclusión también los hay muchos que opinan que no es una raza apta, pues su tamaño y peso es muy bajo en comparación con otras razas y con el uro real, el toro de lidia tiene mucha variabilidad en colores de capas lo que haría más difícil la selección por arrastre de caracteres recesivos y la proporción de sus patas son demasiado cortas con las del uro, además el carácter del toro ha sido modificado para conseguir mayor bravura a lo largo de los tiempos cosa que tampoco se desea pues se cree que es un carácter algo artificial. También hay gente que piensa que este proyecto puede competir con las razas autóctonas en ganadería extensiva y no es así, no está pensado para sustituir a ninguna raza, el valor de las razas autóctonas sigue siendo muy alto hoy en día y seguirán siendo utilizadas sobre todo en la montaña. El uro solo ocupará ciertos espacios naturales protegidos de una red de parques paneuropea similares a Yellowstone  en tamaño, estando muy controlados los uros, como todos los demás grandes herbívoros de esos parques.

 Recreación fotográfica de un Uro.

Posiblemente de aquí a cien años ya todo el mundo vea al Tauro o uro como un animal más de la fauna europea y es que así tendría que haber sido siempre, pues no debimos nunca exterminarlos hasta extinguirlos, lo mismo ocurre con el caballo salvaje que también fue desapareciendo de nuestra fauna, es una pena que en algunos lugares como Rumanía o Estados Unidos se hayan perseguido ý se sigan aún hoy persiguiendo los últimos caballos salvajes hasta prácticamente su total eliminación de forma legal, es algo que choca con todas las nuevas ideas conservacionistas de la naturaleza, un sinsentido terrible.

Enlaces interesantes:

* The comeback of european icon. (Rewilding Europe).
* The Tauros Programme.
* Stichting Tauros.
* Ark foundation.
* The Aurochs is about to return to the mountains of Central Europe. (European WILDLIFE).
* Return of the Aurochs to Central Europe. (The WILD Foundation).
* Aurochs (Bos primigenius). (Large Herbivore Network).
* Megafauna foundation.
* The breeding-back blog.

martes, junio 04, 2013

Frutos silvestres no comestibles y tóxicos.

Ya por varias veces he escuchado las quejas de algunas personas y sobre todo madres de niños pequeños que sienten miedo de que sus hijos puedan comer frutos o plantas tóxicas que a veces crecen muy cerca de parques y colegios. Desde luego hay que intentar evitar accidentes y si es posible habría que poner medios para evitar futuros envenenamientos en zonas urbanas, pero además de las medidas que se puedan tomar in situ pienso que lo mejor es intentar educar a los niños para que tengan precaución con las plantas y sobre todo lo mejor es enseñarles poco a poco a diferenciar entre plantas venenosas o no, ya que no siempre podremos estar encima de ellos y es mejor que sean ellos mismos los que identifiquen y entiendan que la frutita que están tocando no se debe comer. Todas las plantas son un tesoro biológico para nosotros tanto las comestibles como las venenosas, todas tienen su función en el ecosistema aunque a veces no la conozcamos o nos cueste entenderla. De la mayoría de las plantas venenosas para nosotros la ciencia durante años ha sintetizado cantidad de medicamentos basados en sustancias propias de esas plantas, generalmente las más venenosas han servido y sirven para descubrir tratamientos importantes a enfermedades y dolencias graves. Por eso debemos aprender a valorar las plantas venenosas pues veces pueden ser muy importantes para nuestra salud, solo tenemos que aprender a identificarlas y conocerlas para tener cierta precaución mínima. Así pues hoy os quiero mostrar unos cuantos frutos silvestres que podemos encontrar en Aragón, son frutos no comestibles para las personas y algunos de ellos son tóxicos o muy tóxicos, incluso mortales dependiendo de la cantidad que se consuma, de esta forma igual empezáis a aprender un poco sobre estos temas y os animáis a investigar un poco más. 



Castaño de indias, castaño borde (Aresculus hippocastanum), árbol originario de los Balcanes, se puede ver plantado en parques, calles y plazas de zonas urbanas, alguna vez naturalizado en el campo. No son castañas verdaderas, se parecen mucho una vez se desprenden de su envoltorio, pero la cascara del fruto es muy diferente al de la castaña verdadera, en el comentario anterior sobre frutos comestibles salen fotos de la castaña comestible para que la diferenciéis. Algunos animales sí que se alimentan de ellas, parece que tiene sustancias químicas que actúan sobre los vasos sanguíneos, por lo que ha sido utilizada a veces como medicinal por la cultura popular en su lugar de origen.
Aro (Arum italicum) planta de zonas húmedas y umbrías, tanto en riberas de ríos como en montaña, no es muy abundante pero está muy extendida dentro de Aragón, las bayas son muy venenosas para el hombre.

Nueza blanca, tuca (Bryonia dioica), hay quien popularmente utiliza sus brotes tiernos para comerlos en tortilla, pero hay que tener mucho cuidado, las demás partes de la planta y frutos son altamente venenosas, por eso mejor abstenerse de usarla pues puede producir vómitos, vértigos, excitación, diarreas sanguinolentas e incluso la muerte.


Cornejo (Cornus sanguinea), es abundante en la montaña, se puede ver también pero más escasamente en algunos sotos del Ebro y ribazos de huertas. Sus bayas no son comestibles para nosotros, pero si para muchos pájaros.


Estramonio (Datura stramonium), es una planta colonizadora de terrenos removidos, se puede ver en escombreras, graveras, o al borde de carreteras y caminos. Todas las partes de la planta son muy venenosas, sobre todo las semillas que se guardan dentro de ese fruto espinoso y que son liberadas cuando se seca y se abre, son pequeñas, pero escasamente 20 de ellas puede provocar la muerte de un niño.


Pepinillo del diablo (Ecballium elaterium), el nombre lo dice todo, la planta parece a la de una calabaza, sus frutos son como pequeños pepinos, cuando maduran explotan liberando sus semillas a distancia gracias a la presión generada en el interior. Se usó como purgante drástico en la antigüedad, por lo que no es comestible y tenemos que tener cuidado con nuestros perros ya que algunas veces se producen intoxicaciones porque muerden o se tragan sus frutos.


Arraclan (Frangula alnus), arbusto de montaña en Aragón, su fruta parecida a una pequeña cereza pasa del verde al rojo y luego al negro cuando madura, es ligeramente tóxica por lo que mejor no probarla.

Androsemo (Hypericum androsaemum), se puede ver en pocos puntos, se conoce en Cañón de Añisclo, Escuaín, Moncayo y Cosuenda. Es una planta o arbusto pequeño que crece en lugares muy frescos y umbrías. Sus frutos no son comestibles.

Jazmín silvestre (Jasminum fruticans), arbusto propio de somontanos y laderas de solana, carrascales, no es muy común pero está muy extendido dentro de Aragón. Se puede ver en algunas zonas de la Ibérica, Prepirineo y depresión del Ebro. Sus bayas son venenosas.

Sabina negra (Juniperus phoenicea), arbusto o pequeño árbol similar a un ciprés pequeño pero más rechoncho, su fruto son unas bolas marrones, son venenosas.


Aligustre (Ligustrum vulgare), pequeño arbusto o arbolillo que es común en la montaña y montes algo más secos con pinares y carrascales naturales, en jardinería es común otra especie similar de origen asiático que se suele usar como seto, ambas especies dan unos frutos esféricos de color negro que son considerados tóxicos.


Madreselva etrusca (Lonicera etrusca), planta de tipo enredadera, de llamativas flores, similares a las de otras madreselvas de jardinería. Suele vérsela en montaña, sotos y sierras a partir de 400 metros, sobre todo en sotobosques de carrasca y cajico. Sus frutos son tóxicos.

  
Madreselva, zapatitos (Lonicera implexa), arbusto trepador mediterráneo, sus hojas son más duras que las de otras madreselvas lo que la relaciona con una mayor resistencia a la sequía, es relativamente abundante y sus frutos son tóxicos por elevado contenido en saponinas.


Cerecillo (Lonicera xylosteum), arbusto no trepador propio de la montaña, vive entre los 600 y 1800 metros, sus hojas son blandas y pelosas, da un fruto de color rojo parecido a una pequeña cereza suelen ir unida en pareja compartiendo un mismo rabo, estos frutos son tóxicos e irritantes para la piel.


Retama loca (Osyris alba), arbusto con ramas de tipo escoba, parecido a una retama. En realidad es una planta parásita, pues vive de forma parecida a los muérdagos, enganchado a otra planta para obtener de ella los nutrientes necesarios para crecer, la retama loca se agarra a las raíces de otras plantas como la caña común absorbiendo lo que necesita de ella. Sus frutos son muy apreciados por algunos pájaros, pero no son comestibles para nosotros.

Labiérnago u olivilla (Phillyrea angustifolia), es un arbolillo parecido a un pequeño olivo, su fruto es redondeado y de color negro al madurar, pero no es comestible. Suele estar relacionado al clima mediterráneo, al pinar y carrascar. 


Lentisco (Pistacia lentiscus), Es un arbusto que crece formando un espeso sotobosque bajo el pinar o carrascar en clima mediterráneo, sus frutos no son comestibles, aunque antaño fue usado como goma de mascar y como pasta para limpiar dientes popularmente.


Terebinto, cornicabra (Pistacia terebinthus),de la misma familia que el lentisco pero de porte más arbóreo y hojas más grandes, sus frutos rojos tampoco son comestibles. No hay que confundir su fruto con las agallas o quistes abultados que se le producen en forma de cuerno retorcido. Este arbusto es escaso en Aragón, siendo más habitual encontrarlo en la Serreta Negra de Fraga.


  
Aladierno, carrasquilla (Rhamnus alaternus), arbolito muy extendido por Aragón en zonas de monte y montaña, asociada al ecosistema de la carrasca y pinar. Frutos venenosos que primero se ven rojos y van cambiando al negro cuando maduran. Sus hojas son algo duras y con pinchitos en el borde.

Pudio (Rhamnus alpina), pequeño arbolito de montaña asociado a cauces de ríos, linderos de bosques, pastos alpinos, generalmente vive a buena altura, desde 1200 metros a mas de 2200m. Sus frutos son de color negro cuando maduran y son venenosos.


Arraclán (Frangula alnus), Arbolito de montaña en Aragón, le gustan los suelos frescos y nutridos, el fruto parece una pequeña cereza que pasa del rojo al negro cuando madura al final del verano, estos frutos son ligeramente tóxicos, por eso de comerlos nada.


Zarzaparrilla (Smilax aspera), planta trepadora del área mediterránea, se puede ver en Prepirineo, Bajo Aragón, Matarraña y Beceite principalmente. Tiene las hojas de un verde muy brillante y tiene pinchitos en el borde, sus frutos son de color rojo cuando maduran, aunque no son venenosos, son considerados no comestibles por ser insípidos.

Dulcamara (Solanum dulcamara), es una planta de la familia de las solanáceas como el tomate, sus frutos son muy pequeños, de color rojo cuando maduran, se la suele ver en los sotos trepando sobre otras plantas. El consumo de sus frutos suele provocar vómitos, diarreas y calambres. Su sabor es primero dulce y luego amargo de ahí viene su nombre.


Lantana, barbadejo (Viburnum lantana), es un arbusto que puede llegar a 3 o 4 metros de altura, vive en la montaña del área mediterránea. Sus frutos juntos en una especie de racimo son rojos y luego negros, son ligeramente tóxicos y pueden causar vómitos y diarreas.


Sauquillo, yezgo (Sambucus ebulus), planta muy común en el valle del Ebro, se suele ver en sotos, choperas, ribazos y acequias. No hay que confundirlo con su pariente el sauco (Sambucus nigra), es sauquillo es una planta más baja, no llega a tener porte arbóreo. Sus frutos negros son muy venenosos para el hombre.


Acebo (Ilex aquifolium), arbolito de montaña con duras y brillantes hojas pinchudas, sus frutos son de un color rojo brillante muy apreciados por la fauna por madurar ya entrado el otoño y durante el invierno. El acebo es una planta protegida, está prohibido dañarla o recolectar sus frutos que son venenosos para las personas. En cualquier vivero se pueden encontrar acebos de diferentes variedades para el que esté interesado en esta especie.

Enlace: Frutos silvestres. (Zaragoza Salvaje).


sábado, junio 01, 2013

Frutos silvestres

Bueno, hoy he decidido enseñaros unas fotos de frutos que podemos encontrar en la naturaleza, algunos en el valle del Ebro, otros en la montaña y algunos en ambos ambientes. Espero que con las imágenes a alguno le quede un poco más claro si alguna de esas frutitas que suele ver en el campo son o no comestibles, aunque para el que salga por primera vez al campo o vea nuevos frutos que no conoce lo más adecuado es no tocarlos, pues no sería el primero que muere por confundir bayas de belladona con ciruelitas, grosellitas o vete a saber qué. 


 Fresa de bosque (Fragaria vesca), totalmente comestible, pero de pequeño tamaño y poco alimento, se suele encontrar en bosques de montaña con cierta humedad en el ambiente.

 Avellana (Corylus avellana), supongo que no hay problema en diferenciarla, el avellano suele encontrarse en Aragón de forma silvestre en zonas de montaña y es un arbolito que crece muy ramificado desde el suelo.

 La bellota, (Quercus ilex rotundifolia) solo es comestible la de la encina, no la de robles, coscoja o alcornoque, aunque de las dos subespecies de encina, la subespecie ilex da bellotas amargas, solo la subespecie rotundifolia da bellotas dulces, que es la más común en todo Aragón.
 
 Almez, litonero, latonero (Celtis australis), es un árbol de terrenos secos parecido a un olmo, sus frutos son pequeños y no se suelen recolectar, son comestibles pero poco apreciados.

 Higuera silvestre, cabrahigos (Ficus carica), el higo es un fruto muy dulce y apreciado, pero generalmente las higueras silvestres suelen ser pequeñas, crecen en grietas y roquedos y tardan bastantes años en dar fruta.

 Castaño (Castanea sativa), su fruto es la conocida castaña y está dentro de una cascara pinchuda que se le suele llamar erizo, en Aragón hay muy pocos castaños silvestres y están muy localizados.

 
 El cerezo silvestre (Prunus avium), se puede encontrar fácilmente en zonas de montaña, los frutos, las cerezas suelen ser algo más pequeños y menos dulces que las de las variedades domésticas.

 Escaramujos de rosal silvestre, dicen que tienen mucha vitamina C y que hay gente que hace con ellos mermeladas, pero tienen muy poca carne y muchas semillas y pelos irritantes en su interior que hace que sean poco adecuados para su consumo.

 Endrino (Prunus spinosa), su fruto la endrina es una pequeña ciruela muy ácida que solo se hace comestible a final del otoño después de las primeras heladas, es usada para la confección del pacharán. El endrino es un arbusto espinoso que crece y abunda en la montaña y también se puede ver pero bastante escaso en algunos sotos del Ebro y en ribazos de campos de labor en Zaragoza, en el Galacho de Juslibol hay bastantes de ellos.

 La frambuesa (Rubus idaeus) es una fruta parecida a la mora de zarza, el arbusto es más pequeño que una zarza y menos espinoso. La frambuesa está madrura cuando adopta ese color rojo de la foto, es una fruta bastante dulce si esta bien madura. Suele encontrarse en la montaña en zonas humedas y soleadas.

Azufaifo, jinjolero (Ziziphus jujuba), pequeño arbolito espinoso procedente de oriente que fue traído a España ya en tiempo de los romanos seguramente desde Siria. Es poco común pero puede encontrarse asilvestrado y cultivado en algunas zonas de Huesca, Ribagorza, Sobrarbe, algunas zonas de Teruel y también en Zaragoza, en Alagón y cercanías. Su fruto es el jinjol, es un fruto pequeño poco más grande que una aceituna de sabor parecido a una manzana, hay variedades cultivadas que dan frutos grandes. Este arbolito está siendo fruto de estudio en varios lugares del mundo por su capacidad de adaptación a ecosistemas semidesérticos, su raíz profundiza muchos metros en el terreno en busca de agua.

Gayuba, uva de oso (Arctostaphylos uva-ursi), es una mata rastrera tapizante que suele encontrase en somontanos y montaña, da un fruto pequeño redondo y rojo llamado "manzanetas" en aragonés, es comestible pero poco apetecible, su textura es harinosa. Tiene propiedades medicinales por lo que fue utilizada desde hace siglos por los pueblos nórdicos que extendieron su uso a toda Europa.

Madroño (Arbustus unedo), arbolito que crece en los montes de clima mediterráneo, el fruto madura al segundo año, es comestible, pero conviene no comer muchos, pues cuando está bien maduro tiene mucho alcohol y puede producir dolores de cabeza.


Majuelo, espino blanco (Crataegus monogyna), es un arbolito muy extendido por diferentes ecosistemas y altitudes, en Zaragoza suele vérsele en sotos y ribazos de huerta. El fruto es pequeño pero muy apreciado por las aves, tiene una pulpa harinosa de sabor algo insípido, por lo que no se suele consumir por las personas. Sus flores suelen recolectarse para hacerse en infusión, pues según parece dicen que regula la hipertensión.


Manzana silvestre (Malus sylvestris), suele vérsele en pies aislados en bosquetes de montaña y del norte de la Península, también en algunos sotos en Zaragoza. Sus manzanas son pequeñas y ácidas, a veces se recolectar para hacer mermeladas y para sidra.

Mora de árbol, morera (Morus alba, morus nigra), estos árboles se pueden ver bastante últimamente por los parques, calles y jardines de pueblos y ciudades, dan buena sombra y se adaptan muy bien al clima de Zaragoza, también se ven en ribazos y huertas y además naturalizados en algunos sotos. Su fruto es muy apreciado por las aves, es una mora alargada y dulce cuando está madura, a mi me gusta bastante y suelo a veces recoger algunas, pero por lo general la gente no las hace aprecio. Si coméis moras de árboles de la ciudad tened cuidado por si los han sulfatado recientemente, siempre lavadlas antes.

Noguera, nogal (Juglans regia), suele encontrársele de forma aislada en la montaña y en ribazos y acequias de la huerta,también asilvestrado en sotos. Su fruto es la nuez, es algo más pequeña y oscura que su pariente de California. En realidad lo que se consume es la semilla, pues el fruto es duro y si lo pruebas alguna vez, por su sabor ya no pruebas otro nunca lo más seguro.


Ciruelo silvestre (Prunus insititia), a veces no está muy clara la identificación y procedencia de estos arbolitos, pues suelen hibridarse con otros ciruelos domésticos e incluso con endrinos, por eso hay mucha variabilidad en cuanto a tamaño del fruto, color y forma más redonda o alargada, además de variación en el tamaño de las hojas. Algunos árboles son más espinosos que otros, se suelen usar de portainjertos para otras variedades más grandes e incluso para otras especies de hueso, por lo que es normal que reaparezcan desde chupones de raíz en cultivos abandonados cuando son cortados los árboles injertados. El sabor de estas ciruelas suelen ser algo más ácidas, pero si se cogen en su momento también están muy buenas. Se pueden ver algunos en sotos, acéquias y ribazos.


Sauco (Sambucus nigra), bastante común en la montaña, bastante menos en el valle del Ebro, muchos de los ejemplares que yo tenía localizados años atrás por la zona de huerta de Zaragoza desde Alagón a Monzalbarba han ido desapareciendo. El fruto suele ser laxante y no recomendable su consumo, pero dicen que hacen mermeladas y vinos con él. No confundir con su pariente el sauquillo (Sambucus ebulus) que es venenoso, es planta más baja y suele ser muy común en el valle del Ebro.

Tila (Tilia ssp.), el tilo es un árbol de montaña del que se recolecta la flor de la tila con la que hacemos la famosa infusión calmante de los nervios. Para la recolección usaremos las flores y brácteas o “tellas” que son unas hojas finas y alargadas que acompañan al racimo de la flor. En la foto la flor ya se ha polinizado y se puede ver en su lugar el fruto resultante, este no es aprovechable para el consumo.

 Zarza terreña (Rubus caesius), es una zarza que se suele encontrar en los sotos, su aspecto es de más devil que la zarza común, con espinas mas pequeñas y sus moras tienen menos granos.


Mora de zarza (Rubus ulmifolius), la típica mora que todos hemos comido alguna vez, no creo que haya mucho que decir, excepto que cuidéis con los pinchos de las zarzas, procurad no comer las que están más bajas porque suelen mearlas perros, zorros y otros bichos, también tened cuidado con los zarzales que se encuentren en ribazos de campos pues puede que las hayan rociado con herbicida.

Espero que os haya gustado este artículo y las fotos, de todas formas tened cuidado con lo que coméis por el campo si no sabéis o estáis totalmente seguros de lo que es, pues ya sabéis que según el dicho, tanto setas como frutas silvestres todas se pueden comer, pero algunas solo una vez.


Enlace: Frutos silvestres no comestibles y tóxicos. (Zaragoza Salvaje).