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viernes, septiembre 26, 2008

La cotorrita argentina


Seguro que muchos de los que vivís en Zaragoza habéis identificado este ave nada más ver la foto, para los que no lo sabéis este pequeño loro es conocido por el nombre de cotorra argentina o cotorra de pecho gris (Myiopsitta monachus) y en los últimos años se ha asentado y forma pequeñas colonias por todos los parques de Zaragoza. ¿Que de donde procede? Bueno, pues en realidad el origen de la especie está al otro lado del océano atlántico, en Sudamérica, desde Bolivia y el sur de Brasil hasta el centro de Argentina. Pero el comercio de esta ave como mascota doméstica la ha llevado a muchos otros países donde sus irresponsables amos después de comprarlas y aguantar durante días sus fuertes graznidos acaban por hartarse y liberarlas de su jaula.

Estos loritos de bonitos colores anidan y se pasean por el parque Grande, el parque Tio Jorge, las riberas del Ebro y hasta por el nuevo parque Metropolitano. La verdad es que es interesante observar el comportamiento de estos pájaros tan listos y a la gente les agrada verlos pasar en bandos multicolor armando ruido, pero en realidad no son solo un agradable adorno de nuestros parques y jardines sino que pueden llegar a ser una grave plaga para la agricultura. En Sudamérica la cotorra de pecho gris causa muchas perdidas en las cosechas y en la fruta, al parecer en los países donde se ha naturalizado suele mantenerse en las cercanías de las ciudades y siempre en zonas con grandes árboles o palmeras y buen acceso al agua. En Barcelona donde hay más de 2500 cotorras asilvestradas, estas han empezado a predar sobre las huertas provocando fuertes perdidas para los agricultores, por eso el Departamento de Medio Ambiente de la Generalitat de Cataluña permitió el año pasado por primera vez la caza de estas aves para intentar controlar su número.



En España se pueden ver en muchas provincias, pero sienten predilección por las ciudades de la costa con clima más suave como Barcelona, Valencia, Cadiz o Málaga aunque en Madrid también existen buenas colonias que como aquí aguantan temperaturas invernales a veces de hasta 5 grados bajo cero. Su facilidad para reproducirse con a veces dos puestas anuales de entre 3 y 8 crías y la capacidad para consumir una amplia variedad de alimentos ha hecho de la cotorra argentina un ave muy adaptable que multiplica su población y expande su territorio de año en año.

Estas cotorras son aves altamente gregarias y forman colonias de crías con grandes nidos comunales de mas de cincuenta kilos de peso que pueden convertirse en un peligro para los viandantes en caso de caerse. Gracias a estos nidos que los usan como refugio durante todo el año pueden escapar del frío del invierno guareciéndose en el interior. En cautividad pueden llegar a vivir 30 años, pero asilvestradas su esperanza de vida está entre 3 y 10 años. Han intentado su control mediante trampas en algunas ciudades, pero son muy listas como todas las psitácidas y suelen aprender a sortearlas en poco tiempo. Según he observado parecen llevarse bien con otras aves como las palomas, picarazas o tórtolas que suelen alimentarse junto a ellas.


En cualquier caso estas cotorras forman parte ya del paisaje de Zaragoza y creo que como las palomas dentro de poco poblarán muchos barrios y pueblos, veremos con el tiempo como afecta su presencia a la agricultura y los ecosistemas naturales.


lunes, septiembre 15, 2008

No me salen las cuentas.


Hace unos días me enteré de que Zapatero quiere cumplir lo de plantar 45 millones de árboles en los próximos tres años o lo que es lo mismo reforestar 61.000 ha., con árboles autóctonos. Bueno, pues el caso es que como a mi me gusta siempre revolver y no me creo todo según me cuentan, he estado revisando los informes de incendios que tiene el Ministerio de Medio Ambiente colgados en la red y estudiando los datos de las tablas de estos últimos años. Al parecer si cogemos los datos de la media anual de la última década y miramos la superficie de monte con vegetación leñosa quemada, resulta que anualmente acaban quemadas 25.138 ha. de terreno. Si dividimos las 61.000 ha. que el señor Zapatero quiere reforestar para tres años nos da que anualmente reforestará 20.333 ha. con lo que si cuadramos cuentas entre lo que se quema anualmente y lo que se va a reforestar nos aparece la cifra de 4.805 ha. que son las que van a quedar sin reforestar anualmente en esos tres años o lo que es lo mismo 14415 ha. totales en los tres años.
Así que según parece y si no me equivoco el señor Zapatero se va a quedar corto con la cuenta y ni siquiera va a reforestar todo lo que se queme. Tal vez es que espera que no se queme nada en los próximos años, pero para mi que con lo de los 45 millones de árboles o no se ha parado a calcular o nos están vendiendo una milonga.
Decían de Rajoy que se pasaba con lo de los 500 millones de árboles, pero me parece que no va mal encaminado el hombre, será una de las pocas cosas en las que acierta este señor. Bueno el caso es que me parece que si reforestan todo lo que se quemó en Zuera nos podemos dar con un canto en los dientes, porque si acaso mirándolo de otra forma y para ser equitativo repartiendo 61.000 ha. entre 52 comunidades nos sale a 1.173 ha para reforestar aquí en Zaragoza con lo que no nos daría para cubrir ni las 2.200 ha del incendio de Zuera. Los políticos usan o abusan de los números según les conviene, eso es algo común para todos.

jueves, septiembre 11, 2008

Abejarucos en el Ojo del Cura.



Estos son los últimos días que podemos ver a los abejarucos por la balsa del Ojo del Cura de Casetas, pues ya pronto emprenderán el largo viaje que les llevará hasta África donde pasarán el invierno lejos del frío nuestra tierra.
En la balsa estas aves empiezan a verse en grupos a partir de finales de julio aproximadamente y hasta principios de septiembre coincidiendo con la aparición de las libélulas a las que persiguen y cazan, pues aunque se llamen abejarucos no solamente se alimentan de abejas, en su dieta hay más insectos también como las avispas y los abejorros. Principalmente la libélula que más se ve en la balsa es una grande de color rojo del género Sympetrum, aunque se pueden ver otras como los caballitos del diablo.


Los abejarucos también llamados picabejeros se suelen posar en los cables de las torres eléctricas que cruzan la balsa y también en las ramas de los arbustos del centro de la balsa desde donde observan atentos y se lanzan a por sus presas con rápidos vuelos y piruetas aéreas en los días calurosos del verano.