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martes, diciembre 30, 2008

El pino carrasco.


En las muelas o elevaciones de la depresión del Ebro encontramos a un árbol que forma bosques o masas arbóreas bastante importantes, este árbol es el pino carrasco o pino de Alepo (Pinus halepensis). Las zonas más áridas del fondo del valle son del dominio de la sabina albar, cada vez más escasa, que aguanta los fuertes fríos que se producen de la gran inversión térmica en esta zona. El pino carrasco se sitúa por encima de las nieblas y bolsas de aire frío del valle ocupando lugares como la sierra de Alcubierre, los pinares de Zuera y el Castellar, las Planas de María, Valmadríd, Fuendetodos, la Muela y la Bardena Negra de Tauste siempre entre los 400 y 800m. de altura, otros lugares donde ver formaciones de estos pinos son la Serreta Negra de Fraga, los montes entre Ontinar del Salz y San Jorge, los alrededores del embalse de Mequinenza, la Retuerta de Pina y ya más cerca los Pinares de Venecia en Zaragoza. Esta especie de pino se caracteriza por poder crecer en suelos extremadamente pobres y por ser una de las especies mejor adaptadas para aguantar la sequía, llegando a aguantar precipitaciones anuales de unos 150 mm. Estos árboles se adaptan bien a cualquier tipo de suelo y ph, ya sea de tipo ácido, básico o neutro, en Zaragoza ocupan sustratos constituidos por calizas margosas y yesos. El pino carrasco es la especie de pino más ampliamente repartido por todo el Mediterráneo, apareciendo en el norte de África, sur de Francia, Cerdeña, Sicilia, el sur de Italia, Grecia y Turquía, aunque en la zona más oriental del Mediterráneo parece ser que habita una subespecie llamada (Pinus halepensis brutia).

Es un árbol de crecimiento medio-rápido y con una longevidad de unos 200 a 250 años como mucho, su porte es mediano y tortuoso, aunque a veces en condiciones buenas puede llegar a sobrepasar los 25m. de altura. Su corteza es blanquecina, cenicienta o plateada, sus hojas son finas y flexibles y dan un color verde claro muy característico al árbol. La copa abierta y luminosa, suele ser algo globosa con las ramas visibles y bien cargadas de piñas. El sotobosque está compuesto generalmente de coscoja (Quercus coccifera), lentisco, espino negro, aladierno, labiérnago, romero, aliaga. Es bastante frecuente encontrar ejemplares de sabina negral y albar y enebro de la miera entremezclados en el pinar. En zonas altas más frescas se pueden ver también ejemplares de encina carrasca como en los montes de Zuera y Alcubierre.

Seguramente en tiempos el pino carrasco ocupó también zonas más bajas llegándose a mezclar en algunas zonas con la sabina albar, pero la fuerte deforestación de los últimos siglos lo recluyeron a las zonas más inaccesibles, de hecho el pino carrasco crece bien en los parques y jardines del valle aguantando los gélidos inviernos.

En la foto podéis ver el gran pino de Valdenavarro en los montes de Zuera, que se salvó de milagro del último incendio que arrasó una de las zonas mas valiosas del pinar por su antigüedad y biodiversidad. El pino carrasco es uno de los árboles más importantes de nuestra región por su capacidad de formar bosques en zonas áridas o semiáridas en un relativamente corto tiempo por lo que tenemos que cuidar nuestros últimos pinares que almacenan un tesoro genético de incalculable valor.

domingo, diciembre 28, 2008

Nieve a las puertas.

No, no es un pueblo de Alaska, es la entrada a Leciñena este sábado por la mañana.

El viernes la AEMet (Agencia Estatal de Meteorología) había dado nieve a 600m. y para el sábado a 900m. por lo que teníamos pocas esperanzas de pisar nieve tan cerca de Zaragoza. Para colmo uno los carteles digitales de la DGT indicaba cadenas en Perdiguera pero a nosotros nos pareció un chiste. Cual sería nuestra sorpresa cuando a varios kilómetros antes de llegar a Perdiguera ya empezaba a haber nieve, y en el mismo pueblo de Perdiguera había caído una buena nevada. Lo de las cadenas no era necesario, pues había pasado el quitanieves y la carretera estaba limpia, pero los campos y montes tenían una capa bien maja de blanca nieve.

Seguimos camino hasta el puertecillo que hay entre Leciñena y Alcubierre donde están las trincheras de la guerra civil y la ruta Orwell y el paisaje desde allí era muy guapo con todos los pinos de la sierra blancos.

Que cerca se ha quedado la nieve de la capital, pero esta vez no ha llegado, ojala que en este invierno caiga algo por aquí que siempre viene bien a la tierra.


domingo, diciembre 14, 2008

Clonación del Bucardo


Pues ya veis, parece que se retoma el proyecto de clonación de la bucarda Celia. Supongo que no tienen donde echar el dinero los políticos aun siendo tiempo de crisis y por eso se les a ocurrido seguir con todo el tema este de los chotos clonados.
Creo que todo lo que sea investigar si hay dinero para hacerlo es bueno y hay que apostar por esas siglas de I+D que son tan famosas si queremos un futuro mejor para nuestros hijos, pero este tema del bucardo me huele a chamusquina.
Lo de resucitar a una especie extinta desde solo el ADN de un animal es un poco de película de Spielberg, igual la cosa es que al convertir el proyecto genético en una cruzada de protección medioambiental les llueven dineros de fondos europeos a porrillo.
Bueno si el tema es así y luego a la larga esto deriva en el afianzamiento y prosperidad en Aragón del estudio y aplicaciones en terapia genética y si con los años esto sirve para conseguir especialistas que den con descubrimientos médicos como la cura de enfermedades hereditarias entonces supongo que la inversión no será mala. Creo que al final antes o después conseguirán lo de la clonación como pasó con la Oveja Dolly, que total una cabra no puede ser tan diferente de una oveja, pero de ahí a recomponer un rebaño de un numero considerable de cabras para que se adapten y progresen en libertad por los riscos de los Pirineos me parece un poco difícil. Al parecer los individuos con los que recolonizarían estas montañas serían híbridos del bucardo Celia (Capra pyrenaica pyrenaica) y la cabra montés de Beceite (Capra pyrenaica hispanica) con lo que tendríamos una población genéticamente muy homogénea o sea que habría muy poca variación o diversidad genética en el ADN de las cabras obtenidas. Esto puede ser en principio un tanto preocupante porque puede generarse en esta población el llamado en evolución “efecto fundador extremo” que, si se explicarlo, es así como que al recuperarse una población de un cuello de botella evolutivo o disminución drástica del número de efectivos, los representantes supervivientes de esta población y fundadores de lo que tal vez sea una nueva gran población pueden no ser totalmente representativos de las características genéticas de la especie original. Con lo que volviendo al caso de la cabra Celia el resultado de los cruces entre clones y cabras de Beceite podrían dar por ejemplo muchos descendientes con cuernos retorcidos como los de los carneros, pero esto no sería un gran problema sin embargo si Celia fuera portadora de una enfermedad hereditaria recesiva o si portase una característica física fatal como una atrofia de las patas esta sería transmitida a casi el total de animales descendientes de Celia. Para que esto no ocurriera o tuviese un efecto mínimo habría que aportar mucha sangre nueva exterior cruzando con muchos animales nuevos de Beceite, esto es lo que algunos criadores de perros llaman la cría abierta “outbreeding”. Así pues a lo largo de varias generaciones las cabras resultantes poco se diferenciarían de las de Beceite, no serían bucardos, pero por lo menos se supone que serían animales más heterogéneos y seguramente más sanos.
Por otro lado la clonación no está del todo dominada y parece que pudiera haber algunos efectos colaterales como el envejecimiento prematuro de los clones con lo que no sabemos si podemos poner en libertad bucardos enfermos y eso después de gastarnos un montón de pasta en el proyecto.
Por lo expuesto anteriormente, no me parece racional recuperar la especie a través de la clonación, si por otro lado lo que queremos es ver cabras monteses corriendo por el Pirineo ocupando el nicho ecológico dejado por el bucardo sería mas fácil introducir directamente cabras de Beceite o incluso íbices de los Alpes que seguramente se adaptarían muy bien al frio y aunque a algunos les parezca raro, estos bichos también comparten bastante material genético con los bucardos. No hace muchos años que se introdujeron cabras monteses en la Sierra de la Pedriza en Madrid y ahora hay cientos, también lo hicieron en Barcelona en la montaña de Montserrat y de un puñado ahora tienen mas de 180, por lo tanto no creo que fuera difícil su aclimatación, por lo menos hasta las zonas subalpinas.
Seguro que hay muchos ecologistas que cuando lean esto se echarán las manos a la cabeza por querer sustituir al bucardo por cabras de Beceite u otras, pero creo que mas destalentada es la opción de llenar el Pirineo de bucardos clonados y seguro que al final es la que prevalece. Muchos son de la opinión de que es mejor gastar dineros y esfuerzo en animales vivos como el quebrantahuesos, el lince, el urogallo y otros en peligro y no en el bucardo y a mi también me parece así, pero creo muy importante también el estudiar la posible introducción de animales en zonas de las que desaparecieron o incluso subespecies que puedan ocupar los mismos nichos de especies extintas para recuperar cierta estabilidad en muchos ecosistemas donde la cadena trófica está rota o seriamente dañada.
De todas formas todo esto es hablar por hablar ya que si volvemos a la realidad nada tiene que hacer el bucardo en un Pirineo lleno de apartamentos, hoteles, ruidosos quads, campings y pistas de esquí, el mismo futuro que el oso tiene el bucardo y lo mismo que muchos otros animales. Sería un sueño poder ver algún día decenas de osos en el Pirineo y manadas de lobos, rebaños de bucardos, ciervos, rebecos, linces, muflones, bisontes y burros salvajes como cuentan las crónicas y grabados de hace siglos, pero esos animales ya casi no caben en las montañas, ahora solo hay sitio para la especulación, el dinero y los pantanos.

Enlaces:


* "Cabra montés en Zagoza". Desde el Sekano.

* "Montesas". Barracuda.

* "Amor a testarazos". La crónica verde.


jueves, noviembre 27, 2008

Plantas del Ojo del Cura

Masiega (Cladium mariscus)

Durante mis paseos por la balsa del Ojo del Cura en Casetas estos años atrás me he dedicado a fotografiar e identificar la flora del lugar y he confeccionado una lista con las especies que he encontrado. Supongo que con el tiempo iré dando con algunas otras que se me han pasado, según encuentre más plantas iré completando la lista. Por el momento tengo clasificadas 123 especies que se distribuyen por las orillas e interior de la balsa y los terrenos colindantes como el prado al Suroeste de la balsa, el parque con la chopera y la zona pseudoesteparia del lado Oeste. En la lista están todas las plantas, arbustos y árboles que he podido encontrar tanto autóctonas como alóctonas, originales y procedentes de reforestaciones por parte del Ayuntamiento estando estas últimas diferenciadas en la lista.


Abutilon theophrasti

Agave americana (Pita)

Allium ampeloprasum (Puerro silvestre)

Althaea officinalis (Malvavisco)

Amaranthus muricatus

Amaranthus retroflexus (Bledo)

Anacyclus clavatus (Manzanilla loca, margarita de secano)

Anagallis arvensis (Murajes, morró)

Argyrolobium zanonii (Hierba de la plata)

Artemisia herba-alba (Ontina)

Arundo donax (Caña)

Asphodelus fistulosus (Gamoncillo)

Atriplex halimus (Sosa, osagra) Algunas reforestadas otras originales.

Avena barbata ( Avena loca)

Bellis perennis (Margarita de los prados)

Bituminaria bituminosa (Trebol hediondo)

Bromus rubens

Calendula arvensis (Maravilla, calendula)

Calystegia sepium (Correhuela mayor)

Capsella bursa-pastoris (Pan y quesito, zurrón de pastor)

Cardaria draba (Draba, mastuerzo bárbaro)

Carlina corymbosa (Cardo cuco)

Centhaurea aspera (Cañaladro)

Centhaurea calcitrapa (Abrojo)

Chenopodium album (Cenizo)

Cichorium intybus (Achicoria, amargón)

Cistus clussi (Reforestación)

Cladium mariscus (Masiega)

Convolvulus arvensis (Correhuela menor)

Convolvulus lineatus (Campanilla espigada)

Cornus sanguinea (Cornejo, sanguino) Reforestación.

Crepis vesicaria

Cuscuta campestris (Cabellos)

Datura stramonium (Estramonio)

Daucus carota (Zanahoria silvestre)

Diplotaxis erucoides (Rabaniza blanca)

Ecballium elaterium (Pepinillo del diablo)

Eruca vesicaria (oruga)

Erucastrum nasturtiifolium (Libiana, oruga salvaje)

Eryngium campestre (Cardo corredor)

Euphorbia serrata (Lechetrezna aserrada)

Foeniculum vulgare (Hinojo)

Fumaria capreolata

Fumaria officinalis

Galium verum (Cuajaleches)

Genista scorpius (Aliaga)

Geranium molle

Helianthemun violaceum

Helichrysum stoechas (Perpetua silvestre)

Hordeum leporinum (Flechas, cebada borde)

Kochia scoparia

Lamarckia aurea (Cepillitos)

Lathyrus tuberosus (Guija tuberosa)

Lonicera etrusca ? (Madreselva-Reforestación)

Lotus corniculatus

Lygeum spartum (Esparto, albardín-Reforestación)

Malva neglecta

Malva sylvestris

Marrubium alysson (Hierba de la rabia)

Marrubium vulgare (Marrubio, menta de burro)

Medicago lupulina

Medicago sativa (Alfalce, alfalfa)

Melilotus albus

Melilotus indicus

Mentha suaveolens (Menta)

Moricandia arvensis

Morus alba/nigra (Morera)

Muscari neglectum (Nazarenos)

Onobrychis viciifolia (Pipirigallo- Una sola mata)

Ononis spinosa (Gatuña)

Onopordum acanthium (Cardo borriquero)

Onopordum corymbosum

Pallenis spinosa (Estrellada espinosa)

Papaver dubium (Ababol, amapola oblonga)

Papaver rhoeas (Ababol, amapola)

Paronychia argentea (Nevadilla)

Phillyrea angustifolia (Reforestación) Dos pequeños arbustos.

Phragmites australis (Carrizo)

Pinus halepensis (Reforestación)

Pinus pinea (Reforestación)

Piptatherum miliaceum

Pistacia lentiscus (Reforestación)

Plantago albicans (Herba-fam, orella de rata, hirba serpentina)

Plantago coronopus (Estrellamar, hierba del costado)

Plantago lagopus (Pie de liebre)

Plantago lanceolada (Llantén menor, plantaina)

Populus nigra (Chopo negro) Reforestación.

Populus alba (Álamo blanco) Reforestación.

Portulaca oleracea (Verdolaga)

Potentilla reptans (Cincoenrama)

Prunus dulcis (Almendro)

Retama sphaerocarpa (Reforestación)

Rosa canina (Rosa silvestre) Reforestación.

Rosmarinus officinalis (Romero)

Rubus ulmifolius (Zarzamora)

Rumex crispus (Romaza)

Salsola vermiculada (Sisallo)

Santolina chamaecyparissus (Reforestación)

Scabiosa atropurpurea (escabiosa, escobilla morisca)

Scirpus lacustris (Junco de laguna)

Scirpus holoschoenus (Junco churrero, junco de bolas)

Scolymus hispanicus (Cardo lechal)

Silene vulgaris (Colleja)

Sisymbrium irio (Matacandil)

Sisymbrium orientale

Sedum sediforme (Uña de gato)

Senecio vulgaris (Hierba cana, zuzón)

Sorghum halepens (Sorgo)

Spergularia diandra

Stipa barbata (Reforestación)

Tamarix spp. (Tamariz)

Taraxacum officinale (Diente de León)

Teucrium capitatum (Culiquera)

Thymus vulgaris (Tomillo-Reforestación)

Tragopogon dubius

Tribulus terrestris (Abrojos)

Trifolium repens (Trébol)

Ulmus minor (Olmo común)

Verbascum sinuatum (Gordolobo)

Wangenheimia lima

Xanthium echinatum (Carrucho, carruchera)

Xanthium spinosum (Carruchera menor, carruchera espinosa)


martes, noviembre 25, 2008

Tala en el Coso


Os dejo dos fotos que me han mandado en las que se ve una tala indiscriminada de los árboles que había en el Coso frente al hotel Reino de Aragón por parte del ayuntamiento con motivo de unas obras de renovación de tuberías. Ya veis, en la ciudad de la Expo, del desarrollo sostenible y el compromiso con el medio ambiente, los árboles siguen siendo mobiliario urbano del que deshacerse cuando uno quiere. Si han hecho lo que han hecho con el Ebro y sus riberas que no van a hacer con un grupo de árboles urbanos. ¡Que bonitas son las fotos de los políticos plantando árboles en la prensa! ¡Que pena que solo sean fotos y no intenciones reales de apostar por la naturaleza!


viernes, noviembre 07, 2008

Las montañas del oso.

Oso encerrado en recinto del pueblo de Arties (Valle de Arán).


El oso es uno de los últimos grandes animales que todavía recorre los Pirineos. Antaño él era rey y señor de las tierras bajas y altas y se movía sin temor por valles, meseta, montañas y costas, para él no existían fronteras en toda Eurasia. Entonces el oso solo se movía empujado por el ir y venir de las estaciones y la disponibilidad de alimento como los demás grandes mamíferos. El ser humano entonces hizo su aparición y poco a poco fue multiplicando sus poblaciones y fue transformando el paisaje y dominando a las bestias. Los animales que le fueron de provecho pasaron a ser de su propiedad tomando el nombre de ganado, los que no se dejaron domesticar tan fácilmente pasaron a llamarse caza y los que no le aportaron ningún beneficio fueron calificados como alimañas. El oso pardo fue durante mucho tiempo perseguido y eliminado por su competencia sobre la caza y por la predación sobre lo que ellos habían llamado ganado, igual suerte corrieron otros depredadores como el lobo o el lince. En los últimos siglos el oso se ha visto recluido en los últimos lugares más inaccesibles para el hombre que han sido las montañas, pero ya ni eso le salva pues desde hace décadas la presión ha sido brutal. Se le ha cazado con escopeta, cepos, se le ha envenenado y todo por cometer el pecado de existir y el de provocar miedo en el hombre.
El territorio del oso se ha dividido en parcelas y repartido entre los hombres y el oso ha sido casi exterminado, enjaulado para disfrute de los turistas y ridiculizado y humillado en circos por todo el mundo. Al oso le ha pasado lo que a los antiguos indígenas norteamericanos que fueron borrados del mapa para que los nuevos hombres ocuparan sus tierras y aprovecharan sus recursos, si nos hacemos esto entre nosotros que no vamos a hacerle a los animales.
La situación actual del oso en España no es alentadora, el núcleo pirenaico se ha reducido al mínimo y aún con los esfuerzos de nuestros vecinos franceses por mantener un número viable de animales la cosa no pinta muy bien. Desde este lado de la frontera no solo no se hace todo lo necesario para proteger al oso si no que incluso entre la mayoría de los habitantes de las montañas sigue existiendo el miedo y odio hacia este animal del que no quieren ni oír hablar, para ellos es una molestia, una carga que tienen que padecer, un castigo divino del que no se pueden librar.
Estos días atrás el oso está en boca de mucha gente tras el ataque de uno de estos animales a un cazador en el Valle de Arán, al parecer este señor mayorcito, de 72 años, andaba por la montaña escopeta en mano al encuentro de un jabalí pero se encontró con este oso que le debió dar algún que otro zarpazo. A partir de ahí toda la montaña parece que se ha unido en contra de los osos pidiendo la paralización total del proyecto Life de reintroducción del oso pardo y la expulsión de estos. Hasta el político aragonés Marcelino Iglesias ha hecho unas declaraciones en el pueblo Leridano de Tahull oponiéndose al actual proyecto Life “por ponerse en peligro la ganadería extensiva”, según él. Angel Áznar de ASAJA dijo “los osos no pueden convivir con los habitantes, los ganaderos y el turismo del Pirineo, son un peligro. Tienen que estar en parques cerrados". A mi como turista también del Pirineo y creo que es la opinión de la mayoría de la gente que nos acercamos por esas tierras, me parece que si me atrae el Pirineo es por esa sensación que queda todavía de un paisaje natural poco humanizado que guarda una flora y fauna única o sea que si voy al Pirineo es por sentir la naturaleza viva y ello incluye a la fauna como el oso, el quebrantahuesos, el urogallo y el sarrio. Yo no voy al Pirineo para ver a los pastores paseándose en sus grandes todoterrenos si no para disfrutar de los árboles, los rios, el aire, el silencio, las montañas y también del oso. Si un día los montañeses hacen desaparecer al oso del Pirineo habrán empezado a matar al propio Pirineo y entonces yo y mucha gente como yo nos empezaremos a preguntar si tiene algún sentido el hacer turismo en esas montañas, si tiene algún sentido el dejar nuestro dinero a los que no han querido salvar las montañas. Tal vez si la gente que veraneamos en el Pirineo les hiciéramos saber esto a los ayuntamientos montañeses, tal vez si amenazáramos con dejar de comer carne con denominación de origen del Pirineo o de dejar de subir a esquiar, entonces tal vez hasta Aramón donaría dinero al proyecto de reintroducción del oso.



Vacas pardas alpinas pastando en el Pirineo.

Creo que al problema del oso y de otros depredadores como el lobo hay que intentar ponerle solución ya, aunque sea un tema complejo, pero hay que trabajar rápido si verdaderamente queremos salvar a estos animales de la extinción. Hay que abordar firmemente el proyecto y poner solución a los problemas colaterales invirtiendo lo que haga falta, se tiene que trabajar para buscar soluciones a la ganadería extensiva y hacerla compatible con la existencia de los plantígrados. Antaño era común ver en los rebaños del Pirineo, por lo menos un perro guía y un gran perro de defensa del tipo mastín que hacía frente a los ataques de lobos y osos, pues simplemente con la presencia de estos imponentes mastines muchos lobos y osos se pensarían dos veces el acercarse al rebaño. Ahora se ven más mastines de Pirineo en la ciudad que en el monte, tal vez tendrían que exigir las administraciones a los pastores que para cobrar las indemnizaciones por ataques de osos a sus reses antes tendrían que demostrar que son dueños de uno de estos perros.



Por otra parte creo que tal como se está haciendo en la Cordillera Cantábrica por parte del Fapas (Fondo para la protección de animales salvajes), se debería procurar alimento para los osos y así evitar la tentación de estos por el ganado. El Fapas está realizando plantaciones de árboles frutales autóctonos de montaña en varias zonas oseras ya que la alimentación del oso se compone básicamente de frutos durante la mayor parte del año.
Así como con el lince en Doñana se está intentando llevar paralelamente un proyecto de reintroducción de conejos que es la dieta principal de estos felinos, con el oso tendríamos que hacer igual y a la vez que se trabaja en reintroducir osos de Eslovenia también se tendría que trabajar en procurarles un número suficiente de ungulados que poder cazar, así pues igual se tendría que estudiar la reintroducción de cabras monteses, rebecos, ciervos o muflones en las montañas del oso.
Si no ponemos empeño y determinación en conservar esta especie y no colaboramos con el gobierno francés en estos proyectos, entonces el oso estará perdido para siempre en el Pirineo, solo podremos seguir viéndolo durante algún tiempo detrás de unas rejas como en la foto de este artículo.

A continuación os dejaré una serie de noticias que salen en diversos periódicos digitales sobre ataques de otros animales al hombre para que veáis y comparéis el ataque del oso al anciano cazador con otros ataques. No es normal que por un ataque del que este señor solo ha recibido unos puntos de sutura se esté pidiendo el exterminio de los osos pirenaicos y sin embargo todos los años hay varios ataques de jabalíes a cazadores y por eso no pasa nada. Tampoco es normal que se den licencias de armas o se renueven tan fácilmente pues muchos son los casos de cazadores que abaten especies en peligro de extinción o incluso personas como el caso reciente del ciclista francés.


domingo, noviembre 02, 2008

Los focinos verdes de Fuendetodos.

El paisaje de Fuendetodos a primera vista parece más bien árido, con sus campos de cereal de secano y las lomas de monte cubiertas de matorral estepario, pero en los alrededores todavía pueden verse manchas boscosas bastante bien conservadas que antaño fueron mucho más grandes. Estos bosques de pino carrasco enlazan al norte con los pinares de Valmadrid y los de la Plana de María. Además de los pinares, paradójicamente podemos encontrar también vegetación mucho más septentrional en Fuendetodos gracias al cobijo que recibe en los aquí llamados “focinos” u “hocinos”.

Estos barrancos son unas formaciones del relieve características de la zona donde la piedra caliza ha sido erosionada por el agua que discurría por ellos creando riachuelos y cascadas hace mucho tiempo. El pequeño efecto de inversión térmica en algunos de estos lugares junto con la conservación en buen estado sin alteraciones durante siglos ha permitido mantener unos ecosistemas recluidos aquí, comparables en vegetación y fauna a ciertos barrancos del Prepirineo. En estas islas verdes podemos ver, como en la Foz Mayor, bosquetes de litoneros (Celtis Australis) salpicados de arces (Acer monspessulanum), el gillomo (Amelanchier ovalis), cornicabra (Pistacia terebinthus), encinas (Quercus ilex ballota) en el fondo del barranco y pinos carrascos (Pinus halepensis), coscona (Quercus coccifera), sabina negral (Juniperus phoenicea), enebro de miera (Juniperus oxycedrus) en las paredes y zonas superiores. Otras plantas raras en la depresión del Ebro que podemos ver aquí son la violeta (Viola suavis), la lechetezna mayor (Euphorbia characias), la nueza negra (Tamus communis), los zapatitos de la virgen (Sarcocapnos enneaphylla), los helechos (Asplenium trichomanes) y (Polypodium cambricum).

Os dejo un montón de fotos de algunos focinos y foces como el del Colladillo, el de la Bajada y la Foz Mayor que no están muy lejos de Fuendetodos, la mayoría son mías, aunque también hay varias de mi primo Luis Miguel Ortego, espero que os gusten.


La Val de Santa María



Tártago mayor.

Mi padre y Yaki.



Setas del pinar.



Un buitre sobrevuela la Foz Mayor.


Guillomo en flor.


Bosquete de litoneros en el fondo de la foz.


Cornicabra o terebinto.



Arce de Montpellier.


Dos especies de helecho.


Hiedra subiendo por un litonero.


Jazmín.



Detalle del tronco del litonero.


Litonero creciendo dentro de la caliza.




Violeta.

lunes, octubre 20, 2008

Fotodenuncia 1.


Esta mañana he paseado por las riberas del Ebro en Sobradiel y me he encontrado con esta guarrada que veis en la foto. Al lado de la gravera de la Capea, al borde del camino que va sobre la mota hacia la barca de Sobradiel desde el molino, algún cerdo ha aprovechado para tirar allí todo lo que se ve, cantidad de extintores viejos, dos guardabarros de plástico de coche y muchas otras porquerías como una taza de baño y viejos discos de vinilo. Hace tiempo esta zona era famosa por los aportes de escombros que se hacían para reforzar las motas, pero ahora ya tiran cualquier cosa. Todos los extintores llevaban la chapa de registro y validación u homologación por lo que no creo que fuera difícil llegar a averiguar de donde procede esta basura. Bueno ahí queda la denuncia fotográfica, espero que esta zona no se convierta en un nuevo vertedero con el tiempo porque ya sabemos que la basura llama a la basura.

sábado, octubre 11, 2008

El ciprés y el olivo.


El ciprés (Cupressus sempervirens) y el olivo (Olea europaea) son los dos árboles más representativos de la cultura e historia mediterránea. Ambos son procedentes de los países del Mediterráneo Oriental y posiblemente fueron llevados a través del Mediterráneo y cultivados en todos los países costeros gracias a muchos pueblos antiguos como los fenicios, griegos y sobre todo los romanos que fueron los que los introdujeron en toda la Península Ibérica.
Los dos árboles tuvieron para diversas culturas propiedades mágicas y curativas a veces relacionadas con ciertos Dioses y mitos. El ciprés fue un árbol muy venerado por la cultura greco-latina que lo relacionaban con la muerte y por su forma recta y estilizada apuntando al cielo como una llama creían que escalando por sus ramas ascendían las almas de los muertos a los cielos, de ahí la tradición de verlo plantado en los cementerios. En otras zonas el ciprés fue considerado un símbolo de hospitalidad, se plantaban dos cipreses a la entrada de las casas en las que los viajeros podían descansar, alimentarse y reponer fuerzas. El nombre “sempervirens” viene del latín “siempre verde”, color común de sus hojas durante todo el año, esto junto con la durabilidad de la madera y aguante al agua y la pudrición hacen del ciprés un árbol misterioso para las antiguas civilizaciones que pronto lo incluyeron en sus ritos religiosos, mitos y leyendas.
Existen dos variedades naturales de ciprés común (Cupressus sempervirens pyramidalis)
de porte piramidal o columnar, muy utilizado en jardinería y el (Cupressus sempervirens horizontalis) de porte más abierto, parecido a un cedro o pino.
El crecimiento del ciprés es rápido hasta los cincuenta a ochenta años, cuando llega a alcanzar lo 20 o 30 metros de altura, luego ya se va ralentizando y engrosándose su tronco hasta los 500 años que suele vivir, aunque parece que existen cipreses que han llegado a los 1.000 años de vida.
El olivo es el otro árbol fundamental en la cultura del Mediterráneo, y hace más de 5.000 años el pueblo de Egipto extraía ya el aceite de oliva para utilizarlo en la iluminación de sus templos, en los baños como aceite perfumado y en la alimentación. También se han encontrado ramos y coronas hechas con ramas de olivo en las tumbas de las momias faraónicas. Fueron los fenicios los que llevaron el cultivo del olivo a las islas y Península Griega, después fue llevado por todo el mediterráneo gracias a las culturas romanas, árabes y judías que encontraron grandes virtudes y beneficios en el olivo, su fruto y el aceite.


Más tarde las expediciones de Cristóbal Colón llevarían el olivo hasta las Antillas y después al continente americano donde ahora es cultivado en muchos países, con buenas producciones en Perú, Chile y en Argentina donde parece que se está extendiendo su cultivo en los últimos años.
En España existen más de 260 variedades cultivadas de olivo siendo las más famosas y extendidas la Picual, Hojiblanca, Cornicabra, Manzanilla, Verdial, Picudo, Lechín de Sevilla, la Arbequina que es originaria de Lérida y se puede ver en muchas zonas de Zaragoza y Huesca, además en Aragón es muy cultivada la variedad Royal y la Empeltre que tiene su origen en la localidad de Pedrola y su área de cultivo va desde Logroño y Teruel y el Valle del Ebro hasta Tarragona, llegando incluso a las Baleares.
El acebuche es un olivo silvestre que crece más achaparrado y da una aceituna de menor tamaño, pero suele ser generalmente más resistente y rustico, por lo que es utilizado como patrón de injerto de variedades de producción.


Tanto el olivo como el ciprés representan la cultura e historia común de los países mediterráneos, por lo que en nuestros pueblos y ciudades deberíamos engalanar más nuestras calles, parques, plazas y caminos con estos árboles tan rústicos que se adaptan tan bien a nuestro clima y aguantan las fuertes sequías de nuestra tierra. Muchos ayuntamientos, no se por que tipo de moda, se obstinan en plantar árboles exóticos, cuanto más raros mejor en sus zonas ajardinadas, parece como si lo de afuera siempre fuera mejor. ¿Por qué no empezamos a sentirnos orgullosos de lo nuestro y como muestra empezamos a plantar más olivos, cipreses y otros árboles mediterráneos en nuestros jardines y nos dejamos ya de tanto exotismo? Seguro que los turistas aprecian más una población rural mediterránea rodeada de un paisaje de olivos y cipreses que de acacias, arces, eucaliptos, hibiscos y magnolios.