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domingo, diciembre 30, 2007

Flores de invierno.

Calendula arvensis

La maravilla silvestre (Calendula arvensis) es una planta anual de pequeñas flores compuestas de color amarillo similares a las de las margaritas. En la Península es una planta bastante común, suele florecer desde finales de invierno, pero en lugares abrigados florece mucho antes, esta mañana he visto muchas de ellas en flor al borde de un camino en Utebo.

Es muy común también en nuestra tierra la caléndula cultivada (Calendula officinalis) de flores más grandes que suelen ser anaranjadas o amarillas y florecen durante casi todo el año. Esta última suele naturalizarse con mucha facilidad volviendo a la vida silvestre pues su semilla es de fácil germinación.


Calendula officinalis


Ambas plantas tienen aplicaciones medicinales similares, suele ser usada como remedio natural para tratar dolencias de la piel, eccemas, erupciones, ulceras, quemaduras, pieles agrietadas, picaduras de insectos y otras lesiones cutáneas.

Al parecer tiene propiedades antisépticas y cicatrizantes, por lo que hay en el mercado muchas cremas y linimentos que se han creado a partir de los principios activos de la planta. Los pétalos se han utilizado en la cocina como colorante sustituyendo al azafrán.



miércoles, diciembre 26, 2007

Las aves del frío.

En esta época del año es fácil ver muchos patos y garzas en los humedales aragoneses e incluso en cualquier campo inundado por el riego como en este cercano a Tauste. Sin grandes teleobjetivos se pueden sacar fácilmente fotos de ánades reales y garzas reales que suelen aceptar la proximidad relativa de las personas.


Garceta grande (Egretta alba).


Cormoranes sobre árbol en la balsa de Larralde (Garrapinillos).

Cada vez son más las cigüeñas que se quedan a pasar el invierno y no emigran, seguramente el cambio climático sea el responsable de todo esto. (Foto prados de Casetas).


domingo, diciembre 16, 2007

Una antigua carta muy actual.

En estos momentos duros para el medio natural de Aragón, donde no hay día ya en el que no nos despertemos con una nueva noticia sobre agresiones a nuestros territorio he querido recordar con el siguiente texto al gran jefe Seattle de la tribu Suwamish. En 1855 el presidente de los Estados Unidos Franklin Pierce hizo una oferta de compra a los Suwamish por sus tierras en el noroeste de los Estados Unidos, lo que ahora es el Estado de Washinton. El jefe Seattle contestó al presidente con esta famosa carta que os dejo a continuación. Me gustaría que la leyerais con detenimiento y reflexionarais sobre su contenido, pues según muchos ecologistas se la considera como "la declaración más hermosa y profunda que jamás se haya hecho sobre el medio ambiente".


CARTA DEL JEFE SEATTLE

El Gran Jefe de Washington manda decir que desea comprar nuestras tierras. El Gran Jefe también nos envía palabras de amistad y buena voluntad. Apreciamos esta gentileza porque sabemos que poca falta le hace, en cambio, nuestra amistad. Vamos a considerar su oferta, pues sabemos que, de no hacerlo, el hombre blanco podrá venir con sus armas de fuego y tomarse nuestras tierras. El Gran Jefe de Washington podrá confiar en lo que dice el Jefe Seattle con la misma certeza con que nuestros hermanos blancos podrán confiar en la vuelta de las estaciones. Mis palabras son inmutables como las estrellas.

¿Cómo podéis comprar o vender el cielo, el calor de la tierra? Esta idea nos parece extraña. No somos dueños de la frescura del aire ni del centelleo del agua. ¿Cómo podríais comprarlos a nosotros? Lo decimos oportunamente. Habeis de saber que cada partícula de esta tierra es sagrada para mi pueblo. Cada hoja resplandeciente, cada playa arenosa, cada neblina en el oscuro bosque, cada claro y cada insecto con su zumbido son sagrados en la memoria y la experiencia de mi pueblo. La savia que circula en los árboles porta las memorias del hombre de piel roja.

Los muertos del hombre blanco se olvidan de su tierra natal cuando se van a caminar por entre las estrellas. Nuestros muertos jamás olvidan esta hermosa tierra porque ella es la madre del hombre de piel roja. Somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros. Las fragantes flores son nuestras hermanas; el venado, el caballo, el águila majestuosa son nuestros hermanos. Las praderas, el calor corporal del potrillo y el hombre, todos pertenecen a la misma familia. "Por eso, cuando el Gran Jefe de Washington manda decir que desea comprar nuestras tierras, es mucho lo que pide. El Gran Jefe manda decir que nos reservará un lugar para que podamos vivir cómodamente entre nosotros. El será nuestro padre y nosotros seremos sus hijos. Por eso consideraremos su oferta de comprar nuestras tierras. Mas, ello no será fácil porque estas tierras son sagradas para nosotros. El agua centelleante que corre por los ríos y esteros no es meramente agua sino la sangre de nuestros antepasados. Si os vendemos estas tierras, tendréis que recordar que ellas son sagradas y deberéis enseñar a vuestros hijos que lo son y que cada reflejo fantasmal en las aguas claras de los lagos habla de acontecimientos y recuerdos de la vida de mi pueblo. El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre.

Los ríos son nuestros hermanos, ellos calman nuestra sed. Los ríos llevan nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos. Si os vendemos nuestras tierras, deberéis recordar y enseñar a vuestros hijos que los ríos son nuestros hermanos y hermanos de vosotros; deberéis en adelante dar a los ríos el trato bondadoso que daréis a cualquier hermano.

Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestra manera de ser. Le da lo mismo un pedazo de tierra que el otro porque él es un extraño que llega en la noche a sacar de la tierra lo que necesita. La tierra no es su hermano sino su enemigo. Cuando la ha conquistado la abandona y sigue su camino. Deja detrás de él las sepulturas de sus padres sin que le importe. Despoja de la tierra a sus hijos sin que le importe. Olvida la sepultura de su padre y los derechos de sus hijos. Trata a su madre, la tierra, y a su hermano el cielo, como si fuesen cosas que se pueden comprar, saquear y vender, como si fuesen corderos y cuentas de vidrio. Su insaciable apetito devorará la tierra y dejará tras sí sólo un desierto.

No lo comprendo. Nuestra manera de ser es diferente a la vuestra. La vista de vuestras ciudades hace doler los ojos al hombre de piel roja. Pero quizá sea así porque el hombre de piel roja es un salvaje y no comprende las cosas. No hay ningún lugar tranquilo en las ciudades del hombre blanco, ningún lugar donde pueda escucharse el desplegarse de las hojas en primavera o el orzar de las alas de un insecto. Pero quizá sea así porque soy un salvaje y no puedo comprender las cosas. El ruido de la ciudad parece insultar los oídos. ¿Y qué clase de vida es cuando el hombre no es capaz de escuchar el solitario grito de la garza o la discusión nocturna de las ranas alrededor de la laguna? Soy un hombre de piel roja y no lo comprendo. Los indios preferimos el suave sonido del viento que acaricia la cala del lago y el olor del mismo viento purificado por la lluvia del mediodía o perfumado por la fragancia de los pinos.

El aire es algo precioso para el hombre de piel roja porque todas las cosas comparten el mismo aliento: el animal, el árbol y el hombre. El hombre blanco parece no sentir el aire que respira. Al igual que un hombre muchos días agonizante, se ha vuelto insensible al hedor. Mas, si os vendemos nuestras tierras, debéis recordar que el aire es precioso para nosotros, que el aire comparte su espíritu con toda la vida que sustenta. Y, si os vendemos nuestras tierras, debéis dejarlas aparte y mantenerlas sagradas como un lugar al cual podrá llegar incluso el hombre blanco a saborear el viento dulcificado por las flores de la pradera.

Consideraremos vuestra oferta de comprar nuestras tierras. Si decidimos aceptarla, pondré una condición: que el hombre blanco deberá tratar a los animales de estas tierras como hermanos. Soy un salvaje y no comprendo otro modo de conducta. He visto miles de búfalos pudriéndose sobre las praderas, abandonados allí por el hombre blanco que les disparó desde un tren en marcha. Soy un salvaje y no comprendo como el humeante caballo de vapor puede ser más importante que el búfalo al que sólo matamos para poder vivir. ¿Qué es el hombre sin los animales? Si todos los animales hubiesen desaparecido, el hombre moriría de una gran soledad de espíritu. Porque todo lo que ocurre a los animales pronto habrá de ocurrir también al hombre. Todas las cosas están relacionadas ente sí.

Vosotros debéis enseñar a vuestros hijos que el suelo bajo sus pies es la ceniza de sus abuelos. Para que respeten la tierra, debéis decir a vuestros hijos que la tierra está plena de vida de nuestros antepasados. Debéis enseñar a vuestros hijos lo que nosotros hemos enseñados a los nuestros: que la tierra es nuestra madre. Todo lo que afecta a la tierra afecta a los hijos de la tierra. Cuando los hombres escupen el suelo se escupen a sí mismos.

Esto lo sabemos: la tierra no pertenece al hombre, sino que el hombre pertenece a la tierra. El hombre no ha tejido la red de la vida: es sólo una hebra de ella. Todo lo que haga a la red se lo hará a sí mismo. Lo que ocurre a la tierra ocurrirá a los hijos de la tierra. Lo sabemos. Todas las cosas están relacionadas como la sangre que une a una familia.

Aún el hombre blanco, cuyo Dios se pasea con él y conversa con el de amigo a amigo no puede estar exento del destino común. Quizá seamos hermanos, después de todo. Lo veremos. Sabemos algo que el hombre blanco descubrirá algún día: que nuestro Dios es su mismo Dios. Ahora pensáis quizá que sois dueño de nuestras tierras; pero no podéis serlo. El es el Dios de la humanidad y Su compasión es igual para el hombre blanco. Esta tierra es preciosa para El y el causarle daño significa mostrar desprecio hacia su Creador. Los hombres blancos también pasarán, tal vez antes que las demás tribus. Si contamináis vuestra cama, moriréis alguna noche sofocados por vuestros propios desperdicios. Pero aún en vuestra hora final os sentiréis iluminados por la idea de que Dios os trajo a estas tierras y os dio el dominio sobre ellas y sobre el hombre de piel roja con algún propósito especial. Tal destino es un misterio para nosotros porque no comprendemos lo que será cuando los búfalos hayan sido exterminados, cuando los caballos salvajes hayan sido domados, cuando los recónditos rincones de los bosques exhalen el olor a muchos hombres y cuando la vista hacia las verdes colinas esté cerrada por un enjambre de alambres parlantes. ¿Dónde está el espeso bosque? Desapareció. ¿Dónde está el águila? Desapareció. Así termina la vida y comienza la supervivencia....

domingo, diciembre 09, 2007

Monegros 2007

Hoy a finalizado la conocida carrera de perros de tiro “Monegros 2007” que en su XVI travesía ha cruzado nuestras tierras en cinco etapas con 150 Km. totales de recorrido. Esta mañana me he paseado por Perdiguera donde acababa la ultima etapa para ver el ambiente que había por allí. Muchos eran los equipos que tirados por estos animales cruzaban la linea de meta, se veían artefactos artesanales de tres ruedas de todo tipo que a modo de trineo hacían las veces en este terreno duro y pedregoso. También bicicletas tiradas de uno o dos perros concursaban en la prueba, siendo esta una forma económica para iniciarse en el “mushing” aunque en si es una categoría propia y definida preferida por muchos participantes.

El servicio veterinario estaba en todo momento en la zona realizando revisiones y atendiendo a los perros que llegaban a la meta, pues la salud de los perros es lo principal para los “mushers” y la organización.



Los equipos traían a sus perros en grandes furgonetas y remolques, había tiros de muchos animales y otros de menor número, se podían ver entre ellos perros de diversas razas, tanto de caza como nórdicos y mestizos. Hace unos años se pusieron de moda en España las razas nórdicas llegando a estar los perros de nuestro país en los puestos mas altos de los concursos de belleza mundiales, pero poco a poco ha ido descendiendo su fama hasta un punto en el que es ya difícil encontrar animales de cierta pureza, actualmente la gente tiende mas a comprar otras razas como los perros de defensa/pelea tipo pit bull, los perros de razas enanas como los yorkshire y otras razas como los golden, labradores y shar pei.


Los perros nórdicos suelen ser animales rústicos que no requieren cuidados muy especiales, pero si compiten en carreras necesitarán alimento energético de máxima calidad para que no pierdan peso, ya que están sometidos a un ejercicio de gran esfuerzo físico. Las razas mas conocidas son los huskies siberianos, los alaskan malamute y los samoyedos, cada una con unas características propias que los hace rendir de forma diferente en diferentes terrenos y en etapas de diferente distancia. A mi especialmente me gustan los huskies, son animales de talla mediana y peso ligero que tirando de trineos ligeros o en tiros de bastantes perros pueden desarrollar medias bastantes altas de velocidad. Son unos perros de gran instinto, iniciativa e independencia, suelen ser perros muy activos tanto físicamente como psicológicamente, pues necesitan y demandan educación, aprendizaje y juego constantemente. Estos perros están hechos para vivir en grupo y sufren mucho si son recluidos en un terreno o corral y mucho mas si son atados a una cadena, por eso necesitan convivir con mas perros o con una familia que pasará a ser su manada para él. Nunca un husky o un alaska será un buen perro de defensa, pues generalmente son perros de nula agresividad hacia el hombre, tampoco sirven para guardar un terreno ni una casa, solo están hechos para correr, eso es lo que mas desean.


jueves, diciembre 06, 2007

Un brindis al Sol.

Ya hace un mes que no escribo nada en el blog, pues últimamente no voy muy sobrado de tiempo, pero quería hoy aprovechar para colgar un texto que me mandó mi primo Luis hace unos días por mail sobre una reflexión suya que por su contenido podría ser igualmente mía o de muchos zaragozanos, pues creo que en el verán reflejados sus pensamientos muchos de los lectores. Esta vez el texto parece que no trata directamente de ecologismo, pero en su profundidad trata sobre esto y sobre muchas otras preocupaciones que actualmente andan rondando las mentes de muchos de nosotros.
Espero que os guste.



Un brindis al Sol, por Luis Miguel Ortego

En estos días, no hago más que preguntarme si no estoy equivocado en todo, particularmente en lo que afecta al mundo en el que quiero vivir y que quiero tratar de ayudar a construir. Zaragoza, un poco como símbolo de toda España, y de alguna manera del mundo occidental, se encuentra en un gran proceso de transformación. Ilusionante para mucha gente. La mayoría, diría yo. La Expo, nuevos barrios donde no había nada, más pisos, más centros comerciales, el auge del esquí y la urbanización del Pirineo, el gran parque temático de los monegros...

Realmente sé que el mundo funciona básicamente de esta manera, que es el abc del capitalismo en el que vivimos hace ya muchas décadas. Los gobiernos incentivan el gasto mediante el comercio y el ocio, y las industrias, que se benefician de ese gasto, se apuntan a la escalada de los beneficios. Que haya dinero en circulación, da igual de qué manera. No hay más. Los gobiernos son simplemente aquellos gestores que favorecen más a los intereses económicos particulares, y todo lo demás queda en segundo plano.

Creo que por quinto o sexto día consecutivo el Heraldo trae en la portada Spyland o Gran Scala, el parque temático (o lo que sea), que quieren poner en los monegros. Desde mi abuela a cualquiera que me cruce por la calle, todo el mundo está ilusionado con un proyecto así, sin más valoraciones que los veinte o treinta millones de visitantes y los puestos de trabajo a crear (que cambian de cifra cada día). Supongo que yo también debería estar contento. O al menos eso creo, cuando parece que alzar alguna crítica contra este gran proceso parece más un acto de deslealtad patriótica contra Aragón que de realismo y sentido común.

Pero incluso así, concedo que ese es el modelo que el gobierno de Aragón, los empresarios, y toda la ciudadanía por aclamación, han consagrado para nuestra región, que sería prácticamente igual si hablásemos de Murcia o de Baleares (que tanto criticamos en el pasado).

Sin embargo, me invade una melancolía que huele a derrota de proporciones bíblicas. Porque hemos aprendido, a base de la saturación, a llamar desarrollo al crecimiento de los intereses particulares, y a conformarnos con las sobras que nos sirven en el plato del perro. Nuestro desarrollo, al parecer, solo admite palabras como "Complejo de Ocio", "Urbanización de lujo", "Campo de golf", "Balneario de superlujo", "Centro comercial", o "Centro de negocios". Yo, que soy un poco tonto e idealista, y así me va, simplemente querría otras portadas en el Heraldo. Y no digo la paz mundial. Pero nunca hay una portada diciendo que se construirán 20 hospitales más en Aragón. Que cada comarca tendrá uno, con sus UVI móvil. Nunca abre el Heraldo con la noticia de que Educación construirá tantos nuevos colegios como hagan falta para que no haya más de 20 niños por clase, que los alumnos puedan ir al colegio en su barrio si cruzarse la ciudad o que los inmigrantes, discapacitados, o cualquiera que lo necesite, puedan tener profesores de apoyo cuando sea preciso. Que los transportes escolares en las zonas rurales no sean una caravana de la muerte y que sean totalmente gratuitos. Que las carreteras de muchas comarcas de Aragón no sean una trampa mortal, y que uno pueda ir al pueblo de al lado con tanta facilidad como a Zaragoza. Querría un día abrir el Heraldo, o cualquier periódico de la región, y ver la noticia de que se ha firmado un convenio para la rehabilitación y exhibición de todos los Bienes de Interés Cultural de Aragón. Que el Museo de Arte contemporáneo va viento en popa, y que las colecciones donadas a cambio de suculentas pensiones vitalicias serán al menos expuestas al público. Que la universidad triplicará su presupuesto para que ningún estudiante brillante se quede sin becas, y que estas no se repartan según las filias y fobias. Que el patrimonio natural e histórico, como en muchas regiones de Europa, será el principal motor económico de las comarcas. Que se facilitará con infraestructuras y con estructuras sociales la vida en el medio rural (y no echando dineros a un pozo en forma de subvenciones personales), y que si alguien decide quedarse a vivir en su pueblo de las Cinco Villas o del Maestrazgo tendrá algo tan simple como un ADSL de alta velocidad.

Simplemente me gustaría que en el desarrollo del que nos hablan a diario cupiesen grandes y prioritarios temas de interés colectivo, de los de verdad. Que, de vez en cuando, se notase que Aragón no es solo un paraíso para los inversores, sino que ese dinero que se gana con nuestro trabajo y el sacrificio de nuestros rescursos, tuviese alguna repercusión en nuestra calidad de vida. Porque a veces esto es cuestion de muy poco dinero. ¿Es que los hospitales, colegios, centros asistenciales o museos no generan empleo y negocio también? Se acuerda con una empresa privada cualquier convenio de inversión, inmobiliario o de negocios y en un mes está funcionando. ¿No podría alguno de esos convenios además afectar a la sanidad, la enseñanza, los transportes públicos, las carreteras, el patrimonio histórico, los espacios naturales, de forma que, como en otros lugares del mundo, el interés particular sea compatible con el beneficio colectivo? Si, ya sé que much@s estaréis pensando que vivo en los mundos de Yupi. Pero volver a leer lo que he escrito ¿No es todo muy pequeño y sencillo? ¿No está todo entre las estructuras básicas de la sociedad moderna que nos enseñaban en la escuela?

Simplemente quería compartir con vosotros esta pequeña (y alguien pensará que absurda) reflexión.

En estos días me siento frente a este tipo de desarrollo tan desvalido como un anciano que quiere ir a la calle de al lado a comprar el pan, el día de la Maratón de Nueva York. Está claro que soy yo el que se equivoca.

Luis Miguel Ortego Capapé es historiador del arte y miembro de APUDEPA.


sábado, noviembre 03, 2007

El otoño se muestra en los sotos.

El otoño llega a nuestros sotos, las tonalidades verdes dan paso a los amarillas, rojas y marrones, las horas de luz cada vez son menos, y el frío ya deja sentirse, pero las lluvias no terminan de llegar a esta zona por lo que las setas no se ven con mucha facilidad.

Ribera del Ebro en la zona de Sobradiel.




Pueden observarse estos días bandos de aves migratorias que cruzan nuestras tierras buscando climas más cálidos como las grullas, los cormoranes, garzas y anátidas.

martes, octubre 23, 2007

La Bardena de Aragón


Situada en la zona colindante a la Bardena Navarra y en la comarca de Las Cinco Villas se encuentra la Bardena Aragonesa, un paisaje de similares características a su vecina Navarra, pero a la vez diferente por su frondosa vegetación que contrasta con la de las otras Bardenas, mas secas y de matorral bajo.
La altura máxima de esta zona es de 648 metros y la encontramos en la “Punta de la Negra”, en el vértice que corona la “Plana de la Negra” una formación tabular de arcillas y calizas bordeada por terraplenes de unos 150 metros de desnivel, que en su mayoría en nuestra parte aragonesa tienen una orientación Noreste que los hace algo más húmedos cosa que se nota en el verdor de sus pinares.


En cuanto a la flora que podemos ver aquí es muy rica y variada por la diferencia de relieves y orientaciones de la zona, pudiendo observar vegetación propia de la estepa yesosa en las partes bajas y montes de pino carrasco con algunos barrancos y umbrías en las que se pueden ver plantas típicas del Prepirineo. Se puede destacar el espeso sotobosque de lentisco (Pistacia lentiscus) y coscoja (Quercus coccifera) que acompaña a los pinares de carrasco en toda la sierra, en su interior podemos ver otras especies de arbustos como el enebro de la miera (Juniperus oxycedrus), la sabina negral (Juniperus phoenicea), la encina (Quercus ilex ballota), que no alcanza un gran porte aquí, la oliveta (Phyllyrea angustifolia), la carrasquilla (Rhamnus alaternus), el aligustre (Ligustrum vulgare), el endrino (Prunus spinosa) y en enclaves sombríos como los de la “Ladera del Modrollar” nos toparemos con algunas especies singulares como el arce de Montpellier (Acer monspessulanum), el boj (Buxus sempervirens) y el madroño (Arbustos unedo) del que deriva en nombre de la ladera.
También aquí, veremos en primavera un gran numero de orquídeas diferentes como la (Ophrys scolopax) y de liliáceas de bello colorido como el lirio (Iris spuria maritima) , además de otras plantas singulares como la gayuba (Arctostaphyllos uva ursi), el jazmín silvestre (Jaminus fruicans), la peonía (Paeonia officinalis), la madreselva (Lonicera implexa), la rosa espinosa (Rosa pimpinellifolia) y el rusco (Ruscus aculeatus).









Sobrevolando los cortados de las “planas” podemos ver algunas aves rapaces como el halcón común, el buitre leonado, el alimoche, el cernícalo y hasta algún águila real si tenemos un poco de suerte, además entre pinares y barrancos se esconden algunas parejas de búho real y búho chico que ennoblecen nuestra Bardena.




A tan solo poco mas de una hora de Zaragoza se encuentra la Bardena Aragonesa, se puede acceder desde el cercano pueblo de Sabinar o desde Valareña, entre Tauste y Ejea de los Caballeros y puede realizarse a pie el “Sendero de la Negra”, un bonito recorrido de unos siete kilómetros a través del cual conoceremos los diferentes ecosistemas y paisajes de la Bardena. Creo que podéis encontrar alguna guía de PRAMES con este sendero y no se, pero tal vez en alguna pagina web pueda estar también.
Otro punto a visitar de interés por sus magnificas vistas es el Santuario de Sancho Abarca, situado en el extremo Sur de la Bardena, es un mirador de 635 metros de altitud desde donde se puede divisar en días buenos el Moncayo, la ribera del Ebro, los montes de Sora y Castejón y algunos días hasta el Pirineo.

jueves, octubre 18, 2007

Gleditsia triacanthos

Estas fotos corresponden a la acacia de tres espinas (Gleditsia triacanthos), es un árbol procedente de Norteamérica que fue introducido en el siglo dieciocho en la Península.

En esta zona es muy común encontrarlo plantado a veces en parques, pero mas todavía asilvestrado en nuestros sotos o plantado en ribazos y bordes de caminos.

Sus grandes y múltiples espinas la hace muy apta para la formación de setos espinosos y sus alargados frutos en forma de legumbre o garrofín antes solían usarse para alimentar al ganado en épocas de escasez, pero tiene un efecto algo laxante. Las semillas también se han usado en algunos lugares para preparar un sucedáneo del café.

Es un árbol poco exigente en cuanto a suelo y clima, soporta muy bien la sequía y las fuertes heladas y retoña con facilidad. No es muy acertado plantarlo en las calles de nuestras ciudades pues su abundante fruto ensucia mucho las aceras.

domingo, octubre 07, 2007

Bucardo, el señor de las cumbres.

El bucardo (capra pyrenaica pyrenaica) desapareció de nuestras tierras ya hace varios años, al extinguirse la última hembra viva del Parque Nacional de Ordesa. Acaba así pues la historia de un mítico animal del que se contaban rebaños de mas de 500 ejemplares en el Pirineo según citas del siglo XIV, siendo aún muy abundante en el siglo XVIII en la provincias de Huesca, Lérida y en Francia.


En un principio existieron en España cuatro subespecies de cabra montes, la capra p. pyrenaica (A), capra p. victoriae (B), capra p. hispanica (C) y capra p. lusitanica (D), de las que solo quedan en la actualidad dos de ellas, habiéndose extinguido las otras dos. Las diferencias más apreciables entre cada subespecie estaban en la distribución de los colores y la forma de la cuerna del macho.
Nuestro bucardo era una cabra fuerte, adaptada a sobrevivir a las duras condiciones invernales de la alta montaña. La permanente presión ejercida por la caza incontrolada durante siglos, tal vez las enfermedades, la alta endogamia y la falta de medidas a tiempo para su recuperación llevaron a esta raza autóctona de los Pirineos a la desaparición. En España quedan todavía dos subespecies de la cabra montes, que parecen bastante sanas, aunque no podemos fiarnos pues la sarna de 1988 diezmo la población de la sierra de Cazorla-Segura, pasando de 10.000 individuos a 250, en unos pocos años, recuperándose posteriormente la población. Esto nos hace una idea de lo que puede cambiar la situación de la especie en cualquier momento, por eso sería aconsejable fomentar la reintroducción de la cabra en las zonas que habitó recientemente para contribuir a su expansión y afianciamiento en nuestra Península, lugar de origen de la especie. Estos grandes ungulados pueden beneficiar a otras especies animales en peligro de extinción como el quebrantahuesos y otras rapaces como los buitres, alimoches, milanos y algunos mamíferos que podrían alimentarse de las cabras muertas por viejas, accidentadas y de los cabritos muertos en partos. Además una vez establecidas sería más fácil abordar temas como la reintroducción del oso pardo o el lobo. Por otra parte la caza de la cabra montes puede suponer un recurso económico sustancial para los ayuntamientos de montaña, pues fácilmente se pagan entre 3.000 y 5.000 € por un buen macho, está sería una alternativa a las pistas de esquí que están acabando con nuestras montañas. Así pues opino que seria beneficioso para el medio ambiente y para los pueblos de los Pirineos el introducir cabras monteses de las subespecies que actualmente todavía perviven en núcleos controlados donde antaño existió este animal como se está haciendo en Galicia donde habitó la cabra montes lusitánica, ahora allí se están introduciendo cabras monteses de la Sierra de Gredos, también se está haciendo esto en Asturias y parece ser que está en estudio en Cantabria. En Aragón podrían introducirse con facilidad de aclimatación en la sierra del Moncayo y en el Prepirineo, siendo el parque natural de la sierra de Guara un lugar bastante apto por su clima no tan duro como el de Ordesa y por la cantidad de escarpes, cañones y barrancos de este parque donde la cabra podría pasar desapercibida y adaptarse con facilidad.
Es de mencionar la exitosa gestión de la reserva de caza de los puertos de Tortosa-Beceite que tras cuarenta años de trabajo y partiendo de una reducida población de unas 50 cabras, su número ha llegado a alcanzar los 4.000 ejemplares. A partir de esta población de Beceite, también se están introduciendo animales para repoblar la montaña de Montserrat en Barcelona.
Podemos comparar los resultados de la gestión de la cabra Montés en un Parque Nacional como el de Ordesa con la de una reserva de caza como la de Tortosa-Beceite y preguntarnos que estamos haciendo mal los ecologistas y defensores del medio ambiente para que los cazadores que se supone que son los que acaban con las especies hayan triunfado de tal manera en la protección de este animal. Hemos sido muy lentos en reaccionar cuando se veía venir que la población no se recuperaría por si sola, por otra parte nos hemos dado cuenta con modelos como el de Beceite que hay gente que sabe gestionar la caza, beneficiándose y al mismo tiempo ayudando en la recuperación de este animal. Por lo tanto, más que pelearnos, los ecologistas y cazadores tendríamos que aunar esfuerzos para que la gestión de la caza vaya por buen camino y se haga de una forma inteligente y responsable y así evitar la desaparición de mas especies en nuestro país, aumentando la biodiversidad de nuestros montes y reparando las cadenas tróficas que llevan muchos años alteradas por la falta de muchas especies de los lugares en que en otros tiempos habitaban.
Recientemente el biólogo aragonés Federico Faci ha detectado la presencia de algunas cabras monteses en las sierras de Zaragoza, podéis ver la noticia en el blog "Desde el Sekano".
Estas son algunas de las especies de cabra montes que existen en otros países:


miércoles, septiembre 26, 2007

Paisajes del Castellar


Los montes del Castellar son una zona esteparia cercana a Zaragoza de gran valor natural y paisajístico, protegido en parte por las figuras de LIC y ZEPA, casi su totalidad con unas 34.000 hectáreas forma parte del campo de maniobras militares de San Gregorio, siendo este el mayor campo militar de España y uno de los mas grandes de Europa. Limita al Norte con los pinares de Zuera y Castejón, por el Este con el valle del Gállego, por el Oeste con Tauste y por el Sureste con el valle del Ebro donde forma importantes escarpes generados por la erosión del río Ebro. Las alturas máximas de estos montes se dan al Noroeste con unos 680 m, siendo las mínimas de unos 300m. en la zona Sur. Destaca del paisaje del Castellar sus barrancos y escarpes yesiferos que suelen acumular una alta salinidad en su parte baja donde crecen plantas altamente adaptadas a estos lugares con características muy singulares.







Enlaces:

* El Castellar en un soneto. Barracuda.
* El hechizo del Castellar.